A algunos les parecerá un poco pesada esta columna, a otros precisamente exagerada como para incentivar los argumentos populistas con los cuales muchas veces se adorna la política. Lo cierto es que, estamos viviendo un grave periodo político y no precisamente porque se avecinen catástrofes ni nada por el estilo.
El aparato político está sufriendo un enorme remezón grado 8 en la escala de Richter por culpa de pésimas -hay que decirlo- decisiones políticas. Estamos cayendo en un periodo inquieto, porque sin quererlo nos lanzamos a las grandes ligas y nos está entrando un miedo de no saber si poder manejarlo. No me cabe la menor duda de que por eso hay fuertes políticos entrenandose afuera en las organizaciones políticas mundiales de mayor peso, para apretar ctrl+c y ctrl+v en la historia de nuestro país.
El aparato político está en conflicto no por la culpa de uno ni por la del otro, sino que por la suma de malas decisiones y actualizaciones que no se hicieron como era debido.
Lo cierto es que la Concertación en sus años de gobierno, prometió y nos hizo parecer que así fue la tan esperada "modernización del Estado", para quedar unas máquinas como los suecos o los canadienses. No fue así, ni estuvo cerca. No porque no existiera voluntad, sino porque tenemos una organización ministerial y municipal asquerosa, imposible de modificar, con funcionarios donde 1/3 tiene capacidades y entusiasmo y 2/3 de personal inútil, sin ninguna capacidad efectiva de llevar a cabo esta modernización. El problema es por lo tanto, político como técnico.
Además de este problema, está el sistema político con el que se está trabajando. Menos macro que la jaula de hierro de Moulián (es decir el Binominal), pero más practico, es el asunto de los 4 años de gobierno. Efectivamente -y creo que muchos estarán de acuerdo- existe una crisis de gobernabilidad cuando tienes 2 años para resolver los proyectos del gobierno anterior y 2 años para presentar tus proyectos que concretará el próximo gobierno (con la incertidumbre si será alguien de tu coalición). Tienes una oposición bastante alineada y majadera que te aserrucha el piso hasta las próximas elecciones que son MUY cercanas. Se necesita más tiempo para gobernar, hay que dejar de pensar que de eso va a salir una dictadura estatal.
Finalmente el gran problema está en 2 puntos, uno más contingente que el otro. Los partidos políticos estan en una crisis profunda al no existir un mecanismo de regulación para el recambio de los líderes, donde hay diputados y senadores que llevan 38 años siendo reelegidos. Los más jovenes están hastiados de esta situación porque aparte, las decisione finales se toman en las cúpulas. Eso ha causado el desencantamiento de todos lados.
El último conflicto que existe, más contingente y que les va a caer mal a las feministas, es que el cuoteo político de Bachelet ha causado situaciones dramáticas como lo es el tema de Yasna Provoste entre otros ministerios. Si se quiere igualdad de género, que se parta trabajando en las urnas de las municipalidades y el congreso, no en los ministerio donde se necesita un aparato técnico mucho más poderoso. O sea, ahí no se juega con política. El desorden que hay en los ministerios es justamente porque existe gente ineficiente que NO sabe administrar los recursos y menos cuando se está licitando todo a privados (que no está mal), pero sin peso claro en objetivos programáticos y menos implementando reformas a TODOS los sistemas, sin adaptar el aparato que controla y ejecuta (llámese ministerios). Véase en este caso: transantiago, sistemas de salud, Conicyt, universidades estatales, etc.
Sobran como 4 departamentos por ministerio y faltan como 2 o 3. Creo que todo esto que he tratado, ha cobrado una mala gestión y retraso (que por esto quizás nunca llegue) del tan esperado salto al desarrollo.
Todavia estamos en transición para los viejos y nosotros nos preguntamos ¿y cuando la reforma al Estado?



Mucho weon flojo e ineficiente habrá en el estado, pero al menos tuvierón la capacidad de llegar hasta ahí anteponiendose incluso a un gobirno militar.
Si mi generación, con medios de comunicación masivos y elecciones libres no es capaz de hacer un minimo de accountability social, no sé si quiero un cambio generacional en el gobierno. Sigamos tirando piedras afuera del congreso, rayando murallas con consignas mapuches que NO SON representativas de este pueblo, dandole rating a Rojo y avivándoles la cueca a los Pokemones... y me sigo quedando con la Yasna
Pipe: somos dos, con los que leen blogs y aprovechan estos medios, ¿seremos mil? ¿2000?
Replanteo la pregunta de tu articulo: ¿Cómo sembramos la reforma?
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JavierFernándezdelRíoM
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