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Análisis elecciones presidenciales 2010

Enviado por Felipe Espinosa P. el 18/01/2010 a las 0:44

Ya las elecciones han terminado. Podemos decir que hay un ganador y queda claro que la república funciona sin intermediarios. Ese tema, aunque muchos han querido destacarlo, no es el verdadero tema detrás de esto. Podríamos analizar a las elecciones como aquel último bastión de participación directa en la decisión que se ejerce uno a uno (con todas las críticas y absurdidades que implica el sistema). Dicho esto, podemos comenzar con el análisis micro. ¿Qué es lo que pasó este día?

En términos prácticos, 222.742 personas decidieron que el ahora presidente Sebastián Piñera, fuera electo. En total, fueron 3.563.050 personas las que confirmaron en el último cómputo la victoria, pero fueron esas más de 200 mil personas las que marcaron la diferencia. Una ciudad entera. ¿Qué fue lo que pasó para que esas personas tomaran una opción distinta a la que venían tomando desde hace 30 años? Muchos indican a la figura de Frei como "imágen" la principal responsable. Otros con un análisis más desarrollado, indican a las prácticas y metodologías políticas de participación. Depuremos los conceptos...

Marketing Político
No es mentira que la campaña de Sebastián Piñera ocupó grandes recursos monetarios para desplegarse. Eso es indiscutible, pero también es verdad que estar en el poder, desplegado a través de todos los aparatos burocráticos, te da cierta ventaja comunicativa. Lo que podemos explicar, es que durante toda la primera etapa de campaña -la primera vuelta- condensó su mirada hacia la candidatura de MEO, desviando o más bien, destrozando, la atención propuesta por los asesores comunicacionales al comienzo de campaña de Frei. Primer error de los asesores comunicacionales de Frei; actualícese, rompa esquemas, sea creativo. Si pensamos bien, el error desde el punto de vista del marketing político de Frei no fue sólo, no ser capaz de sobreponerse a la imágen escurridiza de Marco Enriquez Ominami, sino, no ser capaces de alzar el verdadero caballo de batalla -el programa político duro- por sobre la contingencia estratégica o la llamada "política instrumental". Lo que nos lleva a nuestro segundo concepto.


Estrategia Política

El programa de Eduardo Frei fue realizado bajo un esfuerzo colectivo bien meticuloso. Meticuloso en el sentido, que era un programa que no necesitaba ser trabajado, puesto que había sido desarrollado de un comienzo y hasta el final en los gobiernos anteriores. Programa que tiene como eje experimental el Plan Auge, y que consistía en la ya conocida reforma de protección social. El problema como estrategia política, fue no solidificar un discurso único y simple, capaz de darle un nuevo nombre a un proyecto imaginario. No fueron capaces de inventar nuevos conceptos, adoptar nuevas palabras que refrescaran el discurso. Sumado a las torpezas comunicacionales, se hizo insostenible el contenido y lo único que quedó era reforzar una alianza que ya estaba saldada, con la izquierda y centro-izquierda que ya estaba alineada.

 

La explicación estadística podría radicar en las mujere C2 y C3 -como me comentó un amigo que trabaja actualmente en una importante empresa de estudios y encuestas. Aquellas que habían hecho perder a la derecha en la votación pasada -por la irrupción de la figura de Michelle Bachelet- ahora no tenían nada que admirar a Eduardo Frei. Esta explicación, que si bien coincide estadísticamente, no necesariamente es la explicación cualitativa que debería servir de experiencia en la coalición.

 

El problema comenzó cuando se deshizo el Partido Socialista e irrumpieron las nuevas figuras candidatas. La concertación no fue capaz de asumir una crítica, que tuvo un efecto mediático muy potente. Las respuestas no fueron más que parches que tapaban un complejo de situaciones ineficientes que no habían logrado obtener una satisfactoria respuesta, ni reconocer sus causas, ni sus posibles innovaciones. Políticas públicas deficientes, con un alto costo y marginales resultados. Políticas públicas que no necesariamente representaban el grueso de la estructura tecno-económica del Estado, sino que pequeños experimentos que necesitaban de un resultado que nunca se produjo. Como en la mala suerte de un investigador que busca y busca para encontrar un resultado hasta que muere, y su sucesor con sus esfuerzos, encuentra aquella solución esperada. No todo puede ser tan simple, es cierto, pero la excelencia requiere preocupación por los detalles, y el verdadero vicio de los gobiernos de la concertación, fue esperar y mantener ciertas deficiencias sin cuestionar ni acelerar las evaluaciones.

 

Muchos de los comentaristas y analistas políticos se lanzaron a cuestionar a los comandos. Muy pocos se enfocaron en cuestionar al electorado. Que los principales problemas de una candidatura sean los del marketing y la estrategia política, dice que hemos perdido el sentido de la política. Dice que el electorado tiene una percepción muy difusa sobre el poder y que se ha olvidado la razón de su existencia. Villegas en su columna realiza una visión distinta pero muy interesante acerca del suceso y el conflicto general que se produjo cuando pedíamos renovación:

 

"Hay razón aquí para hacerse la pregunta de cómo y cuándo estos  primores juveniles accedieron a ese estado de patética debilidad, la cual, poco a poco, conduce a la madurez, a cumplir los 50 y a convertirse en otro miembro más de la gerontocracia partidista." ("Por favorcito, una oportunidad", Villegas, F.)

 

El ex-presidente Ricardo Lagos también invitó desde el lado de los perdedores a levantar un proyecto político desde su orígen. Desde el espíritu de su conformación hasta el resultado en el cambio.

 

Lo cierto es que tarde mal y nunca llegaron los rostros y los apoyos. Pareciera que a los que realmente valían, los que ganaron elecciones, los que ganaron encuestas, los que consiguieron el respeto, los apartaron a un lado. Aquellos que metían ruido, apenas fueron considerados. Planificaron nuevamente desde adentro, temiendo que la verdad fuera incómoda. Y ahí no hay tantos responsables. Son pocos y son los asesores. Aquellos que dicen responder las consultas y asesorar las soluciones. Aquellos que no lograron levantar proyectos ni levantar las voces de alerta. Que se escudaron en su vieja politiquería desgastada y cohartaron la expresividad consciente. Hoy volvió a ganar la política. El gran perdedor no es Eduardo Frei ni la Concertación. Hoy ganaron los asesores innovadores, creativos y actualizados. Perdieron los asesores que no supieron asumir el desafío de interpretar los nuevos códigos de esta sociedad.

 

No hacen falta nuevos políticos. Hacen faltas nuevas estrategias, nuevas visiones, nuevas formas y métodos de realizar las cosas y por sobre todo, nuevas personas capaces de desarrollar las ideas que todos, de alguna forma, soñamos.

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Enviado por el 19/01/2010 a las 19:59
Gino Bailey Bergamin

Buen punto de mira para fijar el análisis.

Pero también haciendo ese ejercicio del "electorado", cabría preguntarse :

a.- Quiénes son esos ganadores "creativos". Para ello creo que habría que remitirse cuando comenzó época de elecciones, viendo cómo cada uno iba apostando cosas interesantes dentro de su equipo. En relación a ello, yo pondría un poco en duda si la genialidad viene del equipo de "creativos" de la que hace pocos días fue la oposición en Chile. Sólo basta observar uno o dos aspectos para ver el carácter emulador de gran parte de su estrategia visual.

b.- En relación a lo mismo, creo que lo que se denomina como "derecha" tiene algo que siempre le jugará como desventaja, porque es una contradicción a las energías creadoras, y radica por la misma posición que adopta desde la lógica binaria. Y esa contradicción está en el hecho de que las ideas "nuevas" las "nuevas" estrategias, no pueden venir de la mano poiendo en juego su propio límite, porque el corpus ideológico siempre fijará los confines.

c.- El público. Por momentos pienso que debe ser igual de difícil generar una estrategia para un público A que para un publico C. Pero a veces vuelvo a la idea de que es muy conveniente tener un público no reflexivo. Lo digo en esos términos, no porque se carezca de pensamiento, sino como el acto reflexivo originario, eso que te hace decir no, te hace tomar decisiones y tener autonomías en las cosas antes de ser mandado por alguien. Y en base a eso, siempre será realmente conveniente para la elite que ha sido electa, tener un público que se mueve bajo 1, 2, o 3 modos de recepcionalidad visiva. Además agregando una educación de base paupérrima, las carencias en la educación proactiva, la falta de criterios culturales, y otros códigos más que son más "urgentes" para las bases en generar poder, que el simple hecho de reunirse y congregarse porque si.

Me da la impresión que los modelos estratégicos de observar son aquellos que ligados a las ideas sin límites, con propuestas no causales, y siendo para nada de un corte populista, logran generar un convencimiento continuo. Y bajo ese criterio, solo 1 de las candidaturas logró generar, tal vez,  un poco de eso.

 






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